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31 de agosto de 2026

Mi jardín al Hospital: 13 años apoyando el desarrollo y recuperación de niñas y niños hospitalizados

Hace 13 años inicia “Mi jardín al Hospital” en el Hospital Eloísa Díaz de La Florida. Se trata de una modalidad no convencional de Educación Parvularia de Fundación Integra, que promueve en el establecimiento de salud que niñas y niños hospitalizados puedan acceder a los beneficios de la educación pre escolar.

El equipo de “Mi Jardín al Hospital” está compuesto por dos educadoras de párvulos que colaboran estrechamente con los equipos psicosociales y de salud del hospital, además de las familias de cada menor. Juntos brindan atención multidisciplinaria a la niñez desde el nacimiento hasta los cinco años, ofreciendo experiencias educativas y juegos, que permite que los niños no solo aprendan, sino que también se desarrollen.

Las modalidades no convencionales en Educación Parvularia responden a una concepción integral de la niñez, en la que se entiende a la educación como un derecho fundamental. Además de estar presente en el Hospital Eloísa Díaz de La Florida, también se encuentra en los Hospitales Carlos Van Buren de Valparaíso, Luis Calvo Mackenna de Santiago, Regional de Talca, Herminda Martin de Chillán y Las Higueras de Talcahuano.

Para el jefe de la Unidad de Cuidados Medios Pediátricos del Hospital Clínico Eloísa Díaz de La Florida, Dr. Andrés Muñoz Allendes, esta iniciativa ha sido una tremenda oportunidad de desarrollo que ha logrado promover el hospital desde sus inicios. “Ha sido un aprendizaje para todos nosotros como equipo de salud, que nos ha permitido generar un tremendo equipo y desarrollo para la recuperación y el bienestar de los niños”.

Jeanette Moll y Daniela Saldes, educadoras de Fundación Integra en el Hospital Eloísa Díaz describen que, entre los sellos que caracterizan a “Mi jardín al Hospital” están las acciones pedagógicas por medio del juego, y segundo, la adaptación y la flexibilidad de las educadoras, ambos sellos hacen que esta iniciativa esté preocupada y ocupada por el bienestar de todos los niños y sus familias de una manera humanizada.

Daniela Saldes dice que es tremendamente enriquecedor el poder aportar en esta modalidad pedagógica. “Se requiere mucha paciencia con una mirada desde la ternura y respeto. Poder observar que es lo que necesita el niño y que es lo más importante en ese momento. Muchos no quieren jugar en el primer encuentro, es ahí la presencia desde el respeto y demostrarles que estamos a su disposición”.

Por su parte, Jeanette Moll agrega que un desafío es el adaptarse, y de la mano con esto, poder llegar a los niños en una situación que, “podamos comprender su situación física y social para poder implementar las mejores herramientas en el proceso de enseñanza y recuperación”, añade.

Respecto de la importancia para un niño y niña de continuar con sus aprendizajes mientras está hospitalizado, ambas educadoras son claras en señalar que es el derecho de todo menor. “Es su primer acercamiento a descubrir el mundo, por lo tanto, debemos entregar herramientas y fortalecer aprendizajes de la formación personal con el desarrollo socioemocional”.

Adicionalmente, explican que cada niño es diferente y que cada uno va trasmitiendo lo que necesita. Todo se realiza en coordinación con el equipo de rehabilitación y el equipo de salud. “Vamos orientando la condición basal del niño, y luego a través de una entrevista con la familia podemos ir detallando sus intereses y formas de jugar”, cuentan Daniela y Jeanette. Además, agregan que cada juego y aprendizaje se adapta a sus condiciones de movimiento, sus intereses, sus preferencias y su estado emocional que está indicado por su estado de salud.

Jeanette y Daniela hacen una reflexión al señalar que con esta modalidad de educación hay un tremendo valor público para la ciudadanía y comunidad usuaria. “Este tipo de experiencias devuelve la confianza en el sistema público de salud. Que una mamá y un papá vean en el hospital, que su hijo o hija tenga esta posibilidad de ser cuidado por un equipo de salud y que además pueda seguir aprendiendo, no se da en todos lados. Esto tiene un impacto súper positivo para la crianza”.