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1 de agosto de 2025

Hospital de La Florida triplica capacidad de seguimiento oncológico gracias a la colaboración clínica y la ciencia de datos.

La iniciativa implementada con un destacado equipo humano,  permitió reducir significativamente los tiempos de activación del tratamiento y mejorar la experiencia de atención.

El Hospital Dra. Eloísa Díaz de La Florida logró un hito en la atención oncológica pública al triplicar el número de pacientes con cáncer que pueden ser seguidos por cada enfermera navegadora, pasando de 900 a cerca de 3.000 casos anuales. Esto fue posible gracias a la implementación de herramientas de ciencia de datos, combinadas con un rediseño de procesos y un fuerte compromiso del equipo clínico.

El proyecto permitió estructurar información dispersa, como fichas clínicas en texto libre, y transformarla en datos útiles para la gestión, gracias al uso de técnicas de coincidencia de patrones de texto. Esto facilitó identificar a cada paciente que requiere atención y seguimiento oncológico, y gracias a herramientas como estas, permitió disminuir la activación oportuna de las garantías  GES de 52 a solo 15 días.

Este avance no estuvo exento de dificultades, pero fue clave establecer un proceso común, un conjunto mínimo de datos y una herramienta de seguimiento sencilla pero funcional. La iniciativa ha sido posible gracias al trabajo de múltiples profesionales comprometidos, como el especialista en ciencia de datos Luis Arias, y un equipo clínico liderado por funcionarias como Camila Moya, Evelyn Marín, Deysi Tello, Marcela Maira, Marie Anne Perez y Tannia Guerrero, entre muchos otros.

Asimismo, se destaca la colaboración de actores clave como Rodrigo Carrasco, del Instituto de Ingeniería Matemática y Computacional de la UC, y José Peña, coordinador de la Red Oncológica del Servicio de Salud Suroriente. Su respaldo académico y técnico ha sido fundamental en este proceso, junto con el impulso inicial de personas como Verónica Morales, cuya visión permitió ayudar a contribuir  el camino que hoy sigue consolidándose.

Este modelo, que continúa en expansión, demuestra que las mejoras en salud pública no siempre requieren alta tecnología, sino voluntad, colaboración y enfoque en las personas.

*Puedes leer más sobre tema en la noticia publicada en El Mercurio pinchando aquí