Menú Principal
5 de agosto de 2022

Equipo de Cirugía Vascular de nuestro hospital realiza exitosa operación de alta complejidad a paciente de 79 años

Una compleja cirugía de dos tiempos le cambió la vida a la Sra. Alicia Fuentes, quien a sus 79 años presentaba un aneurisma sacular del arco aórtico. El aneurisma es una dilatación localizada de un diámetro mayor de un 50% de lo normal con todas las capas de la pared, esta condición es sumamente peligrosa para quien la padece, ya que, de acuerdo al Dr. Carlos Torrealba, Jefe de la Unidad de Cirugía Vascular «La condición que presentaba la Sra. Alicia es la que con mayor frecuencia requiere cirugía en la aorta y de no operarse termina en su mayoría, con desenlaces fatales por rotura del mismo».

Los aneurismas torácicos cursan de forma asintomática la mayoría de las veces y pueden generar síntomas o signos clínicos por compresión de otras estructuras, en el arco aórtico pueden ser motivo de dolor torácico, ronquera por estiramiento del nervio laríngeo recurrente, estridor por compresión traqueal, disfagia por compresión esofágica, disnea por compresión del árbol bronquial, y plétora o edema por compresión de la vena cava superior o sus afluentes. En la aorta torácica descendente se asocian a dolor interescapular o dolor pleurítico izquierdo.

«A veces uno normaliza ciertos dolores y eso yo creo que es lo que estaba viviendo, yo me acuerdo que cuando tenía unos 10 o 14 años sufría de problemas al corazón, de hecho, aveces mientras dormía yo sentía que me ahogaba en la noche, prácticamente dormía sentada, ahora yo puedo dormir acostada» señala la Sra. Alicia Fuentes.

La Sra. Alicia Fuentes junto a una de sus queridas vecinas que la acompañan.

Esta compleja intervención fue realizada por nuestro equipo de Cirugía Vascular y liderada por el Dr. José Ignacio Torrealba y se llevó a cabo en dos tiempos debido a su alta complejidad y duración de la misma, en donde el primer tiempo consistió en realizar un bypass de una arteria carótida a la otra y un bypass de la arteria carótida izquierda a la arteria subclavia izquierda. Esto con el fin de asegurar flujo sanguíneo hasta el cerebro y el brazo izquierdo después de la segunda cirugía. La segunda cirugía consistió en un procedimiento endovascular, sin embargo, por tener arterias en las piernas de muy pequeño calibre se debió realizar un neo conducto de mayor tamaño para poder trabajar por este y realizar el procedimiento. La reparación del aneurisma consistió en desplegar una prótesis que ocluyera el aneurisma, la arteria subclavia izquierda y la arteria carótida izquierda, como técnicamente no se pueden ocluir estas sin complicación se realizan primero los bypasses. Adicionalmente se le realizo una técnica de chimenea para mantener el tronco braquiocefálico, explica el Dr. José Ignacio Torrealba.

El objetivo de la cirugía es realizar la exclusión del aneurisma, evitando así su crecimiento y el riesgo de rotura, siempre manteniendo y preservando el flujo cerebral para evitar complicaciones, según explica el Jefe de Cirugía Vascular «Anteriormente esta patología se reparaba por cirugía abierta con esternotomía y se reemplazaba todo el arco aórtico con una morbi-mortalidad de hasta 30%, con técnicas novedosas endovasculares se logra disminuir este porcentaje hasta el 5%».

Hoy la Sra. Alicia se encuentra en proceso post quirúrgico y está a la espera de su próximo control médico con el equipo de Cirugía Vascular, actualmente se recupera en su hogar en compañía de su familia y de algunos vecinos que cariñosamente la acompañan «Mi nieta tiene 3 años y era mi enfermera los primeros días después de la cirugía, andaba preocupada de taparme para que no pasara frio, si tenía que ir al baño ella me tomaba de su manito y me llevaba, mis vecinos también se han preocupado harto, como no puedo bajar escaleras los llamo cuando necesito algo y ellos me ayudan en lo que necesite, porque todavía no estoy de alta, así me dijo mi doctor».