Leia llega al Hospital Eloísa Díaz para acompañar a niños, niñas y adolescentes en sus procesos de recuperación
La nueva integrante se suma a la labor que ha estado realizando «Kuyen», incorporándose a las intervenciones asistidas con perros del establecimiento, iniciativa que amplía su cobertura desde la UPC Pediátrica a Cuidados Medios Pediátricos.
Con la incorporación de Leia, una nueva perrita de terapia de Manada Kuyen, el Hospital Eloísa Díaz de La Florida amplió su programa de terapia asistida con perros, extendiendo esta iniciativa desde la Unidad de Paciente Crítico (UPC) Pediátrica hacia Cuidados Medios Pediátricos. Esta nueva etapa, gracias al apoyo del Centro de Formación Técnica Santo Tomas, gestionado a través de la Relación Asistencial Docente, permite incorporar a niños, niñas y adolescentes hospitalizados, como parte del compromiso del establecimiento por promover una atención más humana, cercana e integral.
Las intervenciones asistidas con perros buscan complementar los procesos de atención, rehabilitación y acompañamiento de los pacientes, generando espacios que favorezcan su bienestar durante la hospitalización. Para ello, un entrenador canino trabaja en conjunto con los equipos de salud y educación, desarrollando las sesiones de acuerdo con las necesidades y condiciones de cada paciente.
Las terapias se realizan tanto en espacios comunes como en salas de rehabilitación y requieren previamente la evaluación de los equipos clínico y de educación, quienes determinan la pertinencia de la intervención para cada niño, niña o adolescente.

María Paz Orellana, coordinadora de Rehabilitación y Proyectos del Centro de Responsabilidad Pediátrico, destaca la importancia de retomar y ampliar esta iniciativa. “Estamos muy contentas de poder retomar estas terapias asistidas y extenderlas a Cuidados Medios Pediátricos, incorporando los adolescentes. Es una terapia que va de la mano con el trabajo del equipo de salud y, esta vez, se suma el equipo de educación, lo que va en directo beneficio de nuestros pacientes”.
La profesional agrega que los niños, niñas y adolescentes hospitalizados pueden ser candidatos a participar de estas intervenciones, siempre que exista una evaluación previa por parte de los equipos correspondientes. “Antes de iniciar una terapia, debe pasar por la evaluación del equipo clínico y de educación”, aclara María Paz.
Para la jefa (s) del Centro de Responsabilidad Pediátrico, Dra. Paula Arriagada, la ampliación del programa representa un nuevo paso en la forma de acompañar a los pacientes durante su hospitalización. “Es un paso muy importante para facilitar las terapias de rehabilitación y educativas de nuestros niños, niñas y adolescentes, ya que humanizamos la atención”, destaca.
Asimismo, la doctora Arriagada explica que este tipo de terapia complementaria puede contribuir al bienestar de los pacientes y generar cambios observables durante la hospitalización. “Por ejemplo, se disminuye el estrés de la hospitalización, disminuye también la frecuencia cardiaca y la presión arterial. No es algo solamente emocional, sino que también es algo físico y fisiológico que se refleja en niños, niñas y adolescentes”.
Leia, la nueva integrante que se suma a las terapias
La incorporación de Leia permite fortalecer el trabajo que ya se realizaba con perros de terapia en el hospital y ampliar las posibilidades de intervención a nuevos pacientes.

Carol Valenzuela, fundadora de Manada Kuyen, proyecto terapéutico social de intervenciones asistidas con perros, explica que la participación de los animales en contextos de salud requiere condiciones específicas de preparación y bienestar. “Para que los animales puedan participar en este contexto de salud, tienen que cumplir con estándares de bienestar animal y deben estar tanto física como emocionalmente aptos para desarrollar las terapias”.
Durante las primeras intervenciones con adolescentes y pacientes pediátricos, Leia y Kuyen generaron un vínculo que rápidamente se transformó en una experiencia significativa para quienes participaron.
“En esta intervención con los adolescentes, mi impresión de los niños al relacionarse con los perros Kuyen y Leia fue de mucho agrado y alegría. Me quedo con esa sensación de amor que los niños reciben de parte de los perritos y que los niños también les entregaron a ellos”, relata Carol Valenzuela.
Leia se incorpora al Hospital Eloísa Díaz como parte de una iniciativa que busca seguir humanizando la atención y acompañar los procesos de recuperación de niños, niñas y adolescentes, integrando el vínculo con los animales como un complemento al trabajo desarrollado por los equipos de salud y educación.











